Los colores en la observación visual

La Astronomía nos proporciona un sinfín de referencias acerca del color. ¿Quién no ha oído hablar de los agujeros negros o de las gigantes rojas o de las enanas blancas o de las poderosas supergigantes azules? En este artículo, originalmente publicado en la extinta revista Quasar de la Asociación Astronómica Cruz del Norte, pretendo acercarme al color y su experimentación sensorial. 

Para observar los diferentes colores de las estrellas no se necesitan grandes telescopios ni sitios muy oscuros, solamente tenemos que fijarnos con un poco de atención en las estrellas más brillantes del cielo. La mayoría de ellas nos parecerán blancas pero en otras podremos notar tintes rojizos, amarillentos o azules.  Como prueba de ello nos podemos centrar en la constelación de Orión, el Gran Cazador, la dominadora de los cielos invernales: Betelgeuse parece tener un color anaranjado o rojizo mientras que Rigel aparece de color azulado.

Pero, os preguntaréis ¿por qué las estrellas tienen diferentes colores? Antes de responder a esta pregunta tendríamos que saber un poco acerca de qué es lo que entendemos por color. Por un lado existe un fenómeno físico y por otro un fenómeno perceptivo. Vayamos por partes. La luz que podemos ver es una radiación, una onda electromagnética, con una determinada longitud de onda. La longitud de onda es la que define el color según la siguiente tabla:

 

 

 

LONGITUD DE ONDA (Ǻ)

LUZ ULTRAVIOLETA

< 4000 Aº

LUZ VISIBLE

VIOLETA

4600

AZUL

5000

VERDE

5600

AMARILLO

5900

NARANJA

6100

ROJO

6600

LUZ INFRARROJA

>7000

1 Ǻ = 10-10 metros

 Sin embargo, esta asignación de las diferentes longitudes de onda a los diferentes colores no deja de ser algo en lo que nos hemos puesto todos más o menos de acuerdo. Así, cuando miramos el arco iris, los colores no aparecen perfectamente delimitados sino que es un continuo en el que gradualmente unos colores se van transformando en otros. Según la tabla, ¿de qué color sería una radiación con longitud de onda de 4800 Ǻ? ¿Violeta o azul? ¿Qué pasa cuando lo que recibimos es un conjunto de radiaciones con diferente ondas? De esta forma llegamos a otro de los puntos importante acerca de los colores en relación a nosotros mismos: el color es una percepción y como tal depende del observador y de su aprendizaje y experiencia vital. El sistema retina - cerebro procesa de manera muy compleja la luz que recibimos para interpretar el color.  Así, en colores "dudosos" hay personas que dirán que es "violeta" y otras que dirán que es "azul". Como típico ejemplo de este caso se encuentra la estrella "Albireo" en la constelación del Cisne. Se trata de una estrella doble fácilmente separable en telescopios pequeños cuyas componentes presentan colores claramente diferentes, pero en la que nunca hay unanimidad entre los observadores para discernir el color de una de sus componentes.